martes, 18 de noviembre de 2014

¿Sera posible disminuir la brecha de la Evaluación?


El desarrollo de políticas y programas para el beneficio de la sociedad, ha demostrado la necesidad de desarrollar estrategias, que favorezcan al aprendizaje y encontrar evidencias para el desarrollo de políticas con resultados tangibles y posibles; esto último ha marcado el inicio de la época de la evaluación.

México es en la actualidad un punto de comparación para instituciones, organizaciones y grupos de trabajo dedicados a la evaluación.
 
En un punto de vista muy personal, me parece muy interesante que México sea un ejemplo a seguir (básicamente por que dudaba que realmente fuera un éxito la estrategia que dio paso a la discusión internacional) y ha demostrado la importancia de la evaluación conjunta de una política o programa, a la par del desarrollo de esta última; y me ha hecho recapacitar al respecto y comentar dos puntos:
  • Considero que la necesidad de evaluar en cierta medida se originó por que el desarrollo de la estrategia (el programa o programas que marcaron dicha pauta se trata de los antecedentes del actual programa Prospera [Progresa/Oportunidades]) contemplaba dotar a la población blanco de un apoyo económico como un incentivo para aproximar a estos individuos a los servicios básicos que el mismo gobierno ponía a su disposición y que sin embargo, solo ocupaban cuando lo consideraban indispensable (por enfermedad y no le empleaban para obtener un beneficio [mejor estado de salud o prevención de la enfermedad]).
    Esto planteaba la necesidad de tomar la decisión de continuar, replantear o simplemente interrumpir el programa en una etapa temprana de desarrollo, puesto que implicaba destinar una cantidad muy importante de dinero, el cual bien podría destinarse a otra estrategia que otorgara (hipotéticamente) mejores resultados.
  • Dicho programa conlleva un estricto protocolo de ejecución, así como un control estrecho de los recursos otorgados (donde cada formato otorgado a una unidad de salud se encuentra sujeto a ser auditable, por decir un ejemplo). Lo anterior implica un adecuado control de los recursos y por lo tanto permite otorgar en cualquier momento información sobre los gastos del programa y a que se destina el presupuesto total del programa.
    Ello permite entonces mantenerlo en una situación de transparencia y rendición de cuentas públicas.
Dado el gran número de políticas y programas de interés social que existen en el país y a pesar de contar con una experiencia única en la cual la función de la evaluación esta más que comprobada (claro que antes debe de contar con una adecuada metodología para que esta pueda ser válida) y que además siendo un país con una normatividad vigente donde plantea la necesidad de evaluación; me llama la atención que muchos estados de la República Mexicana no cuentan o bien no ofrecen un sistema de evaluación en todas las estrategias.

Parece más bien que han adoptado la idea de otorgar incentivos económicos en la implementación políticas sociales actuales (puesto que es una estrategia aparentemente comprobada) mas no el hecho de implementar un adecuado proceso de evaluación durante la planeación, la ejecución y poder otorgar una rendición de resultados comprobables (y no solo limitarse a otorgar datos de numeralia).

Por otra parte es bien sabido que no en todas las políticas está justificada la evaluación dado que implica mayores recursos que los que probablemente desde un principio se encontraban contemplados, sin embargo la mayoría de los programas sociales del Gobierno del Distrito Federal se comportan de manera similar (apoyo económico) a programas como Oportunidades. A nivel estatal se cuenta con un organismo de evaluación (EvaluaDF), a pesar de ello pareciera que se está cumpliendo con contar con un organismo de evaluación centralizado mas no como una necesidad para el desarrollo de políticas y programas sociales basados en evidencia ya que muchos programas sociales, dentro de los acuerdos de gobierno y secretariales, solo se establece la implementación de programas y solo en algunos de ellos se establece la necesidad o la función de la evaluación durante la ejecución de los mismos.

Probablemente me equivoco y si es así agradecería sus comentarios y opiniones; sin embargo si mi planteamiento es vagamente correcto entonces estamos ante un largo porvenir para disminuir la brecha de la evaluación.

1 comentario:

  1. Ciertamente hay una brecha importante entre lo que ocurre a nivel federal y lo que ocurre a nivel estatal, por no decir lo municipal. La legislación referente a la evaluación es más sólida para las acciones federales, si bien algunas entidades han incorporado aspectos de la misma en sus ámbitos. Un siguiente paso es llevar esta lógica evaluativa a lo municipal, en donde se ejerce un porcentaje considerables de los recursos públicos.
    Un elemento importante a considerar en tu reflexión es que el componente de evaluación de Progresa/Oportunidades/Prospera estaba considerado en el diseño del mismo, no fue una reacción a una necesidad particular.

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